La violencia emocional y verbal puede ser más nociva y lastimar más que un ataque físico. El golpe no deja huellas en la piel, pero puede romper el alma y acabar con la autoestima. Hay que tener cuidado con lo que se dice y estar listos para dejar a quien suele herirnos con palabras.

"¡Eres una tonta!", "¡No puedes hacer nada bien!", "Sólo dices tonterías", "Si quisiera podría encontrarme a alguien mejor que tu". Estas son algunas frases de alguien que acostumbra maltratar a su pareja y llegan a darse casos, a fuerza de repetirse, que la persona agredida termina por aceptarlo y llega a pensar que efectivamente es estúpida y que no puede hacer nada bien, con lo que su autoestima queda destrozada.

Quienes sufren de abuso físico y emocional terminan por acostumbrarse y aceptarlo; terminan aislándose, se sienten poca cosa, se deprimen, sufren problemas emocionales y pueden terminar cayendo en adicciones a drogas o desarrollando enfermedades.

Algunos abusadores emocionales repiten patrones; muchos de ellos de niños fueron abusados o maltratados, son explosivos, son poco tolerantes y antes que cambiar optan por cambiar a su pareja.

Otras características que tienen algunos abusadores: son muy posesivos y celosos, culpan a otro de sus problemas, son muy volubles, pueden ser encantadores y en un instante cambiar su estado de ánimo.

Si sufres o reconoces este abuso es necesario que busques ayuda para mejorar tu autoestima y poder enfrentar a tu agresor y salir de una situación violenta.

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