En esta era digital los romances del ciber-espacio son cada vez más comunes. Pero cuando esos flirteos pasan del mundo virtual al mundo real hay que saber determinar cuándo es correcto descartar los correos electrónicos y los mensajes de textos para hacer contacto cara. ¿Qué es permisible online? ¿Cuáles son las reglas para los enamoramientos cibernéticos?

Citas digitales
En ocasiones es más práctico coordinar citas y salidas a través del chat o mensajes de texto. Es muy emocionante recibir un mensajito con una proposición romántica. Pero cuidado si toda tu comunicación se limita a estos medios, porque podría es muy impersonal, como si se tratara de un asunto de negocios. El decidir una salida o establecer un plan juntos te permite interactuar con tu pareja y ver cómo piensa y se expresa si tienen diferencias.

Discutir digitalmente
El tratar de solucionar un dilema vía email o texto puede ser conveniente si están ocupados con el trabajo o estudio o hay distancia entre los dos, pero te pierdes sus gestos faciales y lenguaje corporal, dos elementos muy importantes en una discusión. ¿Cuántas diferencias han escalado a peleas porque mal interpretaste un mensaje? Reserva la discusión hasta que puedan estar frente a frente.

Traer el laptop a la cama
No hay nada malo con mirar un sitio que a ambos le interesen. Tampoco si ocasionalmente uno de los dos necesita terminar un trabajo y a su pareja no le molesta. Pero hacer del websurf en la cama un hábito puede crear resentimiento en tu pareja, que puede sentirse en desventaja con una computadora. Acuerden una hora en la que tanto la computadora como el teléfono móvil se dejan de usar.

Reconectarse con un ex
Con los motores de búqueda actuales conocer el paradero de un ex es muy fácil, pero pregúntate qué motiva a averiguar. Podría ser inocente curiosidad o tal vez todavía sientes algo. Es importante que determines el por qué de tu búsqueda. Mucho cuidado con iniciar una "amistad" a través de las redes sociales porque antes de que te des cuenta podrías estar en el chat o intercambiando mensajes instantáneos, medios que facilitan el flirteo. Piensa si tu pareja podría ofenderse con esta amistad, si la respuesta es sí, estarían poniendo en riesgo tu relación.

Compartir demasiada información
Tal vez sientes el impulso de compartir en tu red social la gran noche de anoche, pero primero piensa si tu pareja podría sentirse fastidiada. Mucho cuidado con divulgar mucha información o fotos reveladoras que puedan traicionar su confianza. Consulta antes de postear.

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