Aunque aparentemente se trata de coloridas pulseras de plástico adornando los brazos de adolescentes, también conocidas como 'jelly bracelets', también tienen una connotación sexual.

Cada color representa una práctica sexual concreta. Por ejemplo, portar una pulsera negra significa que se está dispuesto a mantener una relación sexual completa; mientras que el color amarillo implicaría que sólo se quiere recibir abrazos. Por otro lado, el color azul simboliza el sexo oral; el púrpura, el sexo anal; el blanco, el beso francés; y el verde, el cunnilingus.

Los más significativos son el rojo, que implicaría la ausencia del preservativo al realizar el acto sexual. O la pulsera que mezcla rojo y negro, que indica que la principal preferencia es realizar sexo oral simultaneo.

Pero no se trata solamente de lucir la pulsera y comunicar al resto del mundo los gustos más íntimos; sino que se tornó un juego peligroso, ya que un "contrincante debe responder al llamado", arrancar la pulsera de la mano y realizar lo que ese color indica.

En algunos colegios se ha tratado de prohibir su uso, sólo que la moda se esparce como pólvora en blogs, foros de Internet y parece no tener freno, aun cuando ya hay información de que en Brasil las prohibieron porque las relacionan con la muerte de dos chicas y la violación de una.

Este podría ser un juego erótico más, pero muchas veces las pulseras caen en manos de chicas que las usan solamente por moda, sin sospechar de su doble significado. O adolescentes que buscan entablar un juego sólo entre amigos que puede involucrar sin saber a extraños.

Otras ideas para darle variedad al sexo, entre dos...