La responsabilidad histórica por ser el proveedor se extiende más allá de la comida, el techo y el sustento, la satisfacción sexual va dentro del paquete que el hombre está acostumbrado a cumplir, pero en ocasiones el peso por generar placer a su pareja acaba por traicionarle y dejarle mal parado.

Los miedos sexuales del hombre a quedar mal son varios y aquí les diremos cuáles son, a ver si están de acuerdo. Finalmente, así como muchas mujeres temen a sentirse defraudadas luego de una relación sexual o tienen miedo de no sentirse a la altura, los hombres también esconden lo suyo.

Que piensen en otro. Este temor abarca a hombres y mujeres. La fantasía por estar con alguien más es común, pero estar constantemente pensando en otro o decir otro nombre puede ser un error que acabe con la autoestima del involucrado.

Que finjas el orgasmo.
Muchas mujeres fingen y son pueden ser tan grandes actrices como Maryl Strip, pero cuando el hombre descubre que los gritos son fingidos, en vez de sentirse elogiado el ego puede verse muy afectado.

Que no llegue la erección. Este es uno de los temores más frecuentes. Las preocupaciones, el cansancio, el estrés, el consumo excesivo de alcohol o drogas, pueden contribuir a la impotencia.

Ser eyaculador precoz. Este es otro de los temores más grandes. Afecta tanto a jóvenes como adultos y consiste en eyacular en muy corto tiempo. Es una causa de frustración masculina ya que después de la eyaculación el pene pierde erección y si la mujer aún no termina o apenas comenzaba el juego amoroso, puede generar una situación incómoda.

Ser mal amante.
Tener un mal desempeño o no cumplir con las expectativas generadas es un temor que muchos hombres sufren.

Que bostece. Si ella siente sueño, bosteza, o prefiere dormir puede ser una pesadilla para cualquier hombre.

Que lo critiques físicamente. Esto aplica para ellos y ellas. Si hay algo que no te gusta de su cuerpo trata de guardártelo. Trata de ser discreto y apaga la luz.

Que juzgues el tamaño de su pene.
Muchas mujeres han aprendido a quedarse calladas con respecto a los atributos físicos de su hombre, sobre todo si estos no merecen ser resaltados. Pero nunca falta la que pone cara de sorpresa cuando el tamaño del pene no es lo que ella imaginaba.

Que lo compares. Jamás se te ocurra decir que fulanito lo hacía de tal o cual manera o que sutanito te llevaba al cielo cuando hacía eso o aquello.