Tristeza, depresión, angustia, dolor y desesperación son sólo algunas de las sensaciones que quedan tras la ruptura con la pareja

La mayoría de las ocasiones en que se termina una relación, nos sentimos con el ánimo por los suelos y perdemos el interés por salir y hacer las cosas que antes hacíamos. Nos encerramos y dejamos de creer, en los otros y en nosotros.

No es lo mismo tronar a que te truenen. Cuando eres el que decide terminar la relación, normalmente los superas más rápído, ya que lo habías empezado a procesar y veías ya un escenario sin tu pareja. Pero cuando te toca recibir la noticia que ya no interesas, el dolor se multiplica y la depresión suele ser más profunda.

El grado de dolor dependerá de muchas cosas: del tipo de personalidad, de cuánto amor se le tiene a la ex pareja, de lo unidas que estaban sus vidas y de la dependencia creada durante el desarrollo de la relación.

En sicología, el tratamiento de una ruptura amorosa es similar al que reciben quienes buscan superar la muerte de un ser querido. El proceso lleva su tiempo y las primeras etapas son las más difíciles.

Cuando menos esperada es la ruptura, mayores son las posibilidades de no aceptarla fácilmente, aunque haya evidencias te niegas a aceptar que la relación concluyó. Si la relación ya no tiene futuro, lo mejor es decirle adiós y a otra cosa mariposa.

Una vez que se acepta el final es cuando toca fondo, pues se experimenta un gran sufrimiento. Viene acompañada de sentimientos y emociones como ansiedad, incertidumbre y frustración, los que poco a poco van desvaneciéndose. Si no ocurre así busca ayuda profesional.

Tras la aceptación llega la soledad. Se siente uno perdido, no sabes qué vas a hacer o cómo comenzar de nuevo. Primero trata de deshacerte de las cosas que te recuerden al ex o a la ex.

Reorganízate, comienza a recuperar el control sobre tu vida, establece nuevos objetivos y rutinas o se retoman aquellas que te gustaban antes de la relación.

Nuevamente aparecerá la atracción por otras personas. No obstante, éste no es buen momento para comenzar una relación porque no se está al cien por ciento emocionalmente todavía. Debes darte tiempo para poder estar al cien por ciento con alguien.

¿Te ha tocado sufrir con una separación?

¿Qué tipo de ex es?

    La paranoica
    La que después de que termina la relación comienza a ingeniarse en su cabeza mecanismos para retenerlo aunque sea como guardián, es decir, le dice que está sola o que se siente indefensa. Estas chicas a veces cambian su conducta para que parezca que el mundo las persigue y así lograr la atención de la persona que quieren.

    La colérica: Lo amenaza por haberla dejado, luego se arrepiente cuado siente que él puede salirse de la dinámica. Le echa en cara su mala suerte, el que la haya dejado y más si fue inmediato que se involucró contigo. Su táctica es asustar para que él sienta que es capaz de todo y entonces acepte seguir hablando y mantener contacto.

    La emocionalemente inestable: Lo busca para contarle sus penas, sus problemas con la gente en el trabajo, o sus pleitos con una amiga. No tiene otra forma de retenerlo más que con la culpa, así que juega a hacerlo sentir mal por haberla dejado, le hace ver lo mal que la pasa sin él y éste reacciona de forma paternal. Lo busca para cualquier tontería, si le pasa algún accidente, si necesita algo en su casa y más allá, le llama por las noches si está deprimida.

    La social
    Llama constantemente para invitarlo a fiestas o reuniones, mantiene vínculos a través de la madre o las hermanas, e incluso pregunta a amigos cercanos por él y su nueva relación. En el fondo siente que algún día volverán a estar juntos. Intenta por todos los medios saber de su vida privada y que él se entere que ella sigue interesada.