En todas partes vemos que cuando una pareja llega a cierto estado de seducción corre hacia la recámara. Incluso en las películas los vemos desnudándose en la sala y de repente corte a la escena entre sábanas.

¿Será parte de nuestra cultura occidental? Me refiero a que estamos casados con la idea de ciertas posiciones sexuales "permitidas" que se deben hacer en la cama.

Pero lo cierto es que el sexo puede ser igual o mejor si lo hacemos en otras partes de la casa, por ya no ir más lejos- sólo tenemos que quitar esa idea de nuestra cabeza.

Lo primero es no ir instintivamente hacia la cama cuando estemos en el momento importante del cachondeo. Intenten quedarse en la cocina, en la sala o donde el deseo los haya tomado, puede ser una experiencia tener que ajustar nuestro cuerpos y posiciones a una silla incluso puede resultar que alcancemos ciertos lugares que en la cama no.

Finalmente es su espacio, pueden disfrutarlo sin que cada lugar sólo sirva para una función, de repente quedarse frente a la chimenea debe ser bastante romántico o incluso en la biblioteca o estudio leyendo algo erótico. Se trata de darle variedad a nuestra vida sexual, no de encerrarla en un cuarto.

Sal de la monotonía

    Por Ivón Álvarez, para AOL Latino
    Como aperitivo
    Cómprate ropita interior linda, elige un día relajado y entonces pon música seductora, enciende algunas velas en toda la casa, y sorpréndelo con un striptease.

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    Una película erótica
    Es hora de que tomes la iniciativa, no hay hombre que se resista a una película erótica ¡les encantan! Así que elige una buena y "manos a la carne".

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    Posición kamasutra
    Cómprate el libro y busca una posición que sea de placer para ambos deja que fluya, tal vez no lo hagas exacto como en el libro, pero ya se dará. El intento resultará divertido.

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    En un auto deportivo
    Puedes rentar un auto y darle la sorpresa, ya verás que le parece realmente sexy que haya salido de ti y de paso matan la rutina seduciéndose mutuamente en el auto.

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    Pruébate un disfraz
    Morena, rubia o pelirroja, el asunto es que cambies. Sorpréndelo y recíbelo como si nada pasara, con tu actitud hazle entender que se trata de un juego.

    ¿Bailamos?
    Busca el momento adecuado, un día que lo sientas de humor ponle alguna canción que le guste mucho, pide su mano para bailar y déjense llevar por el ritmo.

    Una ayudadita al ciego
    Dale una prueba de que confías plenamente en él ¿cómo? Simplemente deja que te tape los ojos, que haga de ti lo que se le antoje. No tengas miedo a decirle que pueden jugar.

    Sustancias nada prohibidas
    Velitas, inciensos, polvitos, talquitos, mielecitas y todo el kit para dar un masaje inolvidable, si no eres muy buena en eso, tan solo puedes frotar, untar y degustar.

    Me gusta cuando callas ¡no!
    Pídele un fin de semana en un lugar nuevo, o al menos, en la tranquilidad de la casa para que te lea, elige previamente alguna lectura erótica o romántica.

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