Al principio parecen normales; son atentos, dispuestos, caballerosos y hasta serviciales con tal de obtener la atención de la chica a la que quieren conquistar.

Luego viene la etapa de la negociación, donde ella evalúa si saldrá con él nuevamente o no, hasta ahí él parece aceptar las reglas del juego, pero...

Si recibe un rechazo para la segunda o tercer cita comienza a notarse una transformación: comienza a insistir a enviar más mensajes por el teléfono celular, tal vez hasta llame cuando sienta que la pretendida está con alguien.

El colmo es cuando intenta saber lo que "su chica" hizo o no hizo, tal vez hasta se haga amigo de alguien cercano a ella para tener controlados sus movimientos, o mejor dicho, para intentar sabotearlos.

Posteriormente se enoja cuando recibe el rechazo, pero vuelve a insistir y si ella se molesta, en la siguiente llamada hará como que no pasó nada. De forma amable intenta conocer todo la agenda de ella para saber en qué momento está libre y así pedir ese espacio aunque sabe de antemano que no lo aceptará.

¿Te ha tocado alguien así? Lo mejor es poner desde el principio muy claras las reglas y si no nos interesa decirle con precisión que no lo vemos como novio o pareja.

¿Qué tipo de ex es?

    La paranoica
    La que después de que termina la relación comienza a ingeniarse en su cabeza mecanismos para retenerlo aunque sea como guardián, es decir, le dice que está sola o que se siente indefensa. Estas chicas a veces cambian su conducta para que parezca que el mundo las persigue y así lograr la atención de la persona que quieren.

    La colérica: Lo amenaza por haberla dejado, luego se arrepiente cuado siente que él puede salirse de la dinámica. Le echa en cara su mala suerte, el que la haya dejado y más si fue inmediato que se involucró contigo. Su táctica es asustar para que él sienta que es capaz de todo y entonces acepte seguir hablando y mantener contacto.

    La emocionalemente inestable: Lo busca para contarle sus penas, sus problemas con la gente en el trabajo, o sus pleitos con una amiga. No tiene otra forma de retenerlo más que con la culpa, así que juega a hacerlo sentir mal por haberla dejado, le hace ver lo mal que la pasa sin él y éste reacciona de forma paternal. Lo busca para cualquier tontería, si le pasa algún accidente, si necesita algo en su casa y más allá, le llama por las noches si está deprimida.

    La social
    Llama constantemente para invitarlo a fiestas o reuniones, mantiene vínculos a través de la madre o las hermanas, e incluso pregunta a amigos cercanos por él y su nueva relación. En el fondo siente que algún día volverán a estar juntos. Intenta por todos los medios saber de su vida privada y que él se entere que ella sigue interesada.