Cuando tu pareja te deja sufres un duelo, una parte de ti deja de ser la misma, se vive un shock emocional, pero al paso del tiempo combinado con paciencia y con entereza lo superas, pero qué pasaría si tu marido o novio te deja por... ¡otro! Supongo que el impacto es mayor es algo para lo que no estamos preparadas.
Hay historias que terminan así, pues a decir verdad los latinos satanizamos aún a los homosexuales y, en la cultura del "macho" es de esperar que algunos hombres desde pequeños lejos de enfrentarse su sexualidad la quieran tapar siendo mujeriegos o incluso burlándose de los homosexuales. Por ello, al encontrar más apertura muchos descubren -algo tarde- su verdadera orientación sexual, por supuesto lastiman a quienes están cerca, regularmente a sus compañeras sentimentales.

¿Qué se puede hacer?

Ante un shock emocional de este tamaño la mente o psique también se defiende; suele cortar los pensamientos que dañan la autoestima aunque después lo retome cuando la persona está más tranquila para enfrentar su pérdida.

Lo primero es no culpar o al menos no quedarnos en esta etapa, las culpas y regodearse en ellas sólo abrirán heridas que tal vez no sanen, lo mejor es verlo de lejos tomar distancia del acontecimiento y buscar lo que eso está dejando; evaluar si esta decisión mejorará la vida (ahora por separado) de ambos.

Posteriormente, es recomendable dejar de buscar las causas, pues esas nunca se sabrán con exactitud, así que lo mejor en ese caso es tal vez hasta tener un distanciamiento del lugar, incluso si se compartía una casa es mejor tomar distancia, el seguir en la rutina tal vez no deja ver claras las cosas y además harán que la persona se deprima. Se pueden planear unas vacaciones e intentar consentirse.

Otra cosa es no hablar con de él con los amigos mutuos, el saber cosas o enterarse de algo podría ser desagradable, a veces, terceros no tan involucrados puede darnos una buena opinión o consejo de la situación.

Pero lo mejor que se puede hacer es buscar ayuda profesional para que esto no afecte de manera permanente, para que ayude a ver todo en su justa perspectiva y no dejarse caer en alguno de los estados antes mencionado.